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■ El Skin es obra de Il Padrino y fue hecho especialmente para el Sicilia RPG. Los modelos de Avatar y Post pertenecen a Neeve, a la cual se le da las gracias por su ayuda con las estadísticas.
■ Las Imagenes fueron extraídas de We Heart It, Google Imágenes y tumblr.
■ Texturas y coloring encontradas en Devianart (Krypteria, Evey, entre otros).
■ Los personajes, la trama y otros pertenecen a la administracion del Sicilia RPG, se les pide que por favor eviten el plagio de cualquier elementos.

La Gala Misterio (Trama Global)

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Mensaje por Il Padrino el Sáb Dic 03, 2016 8:17 pm
La Gala Misterio

Hide you face so the world will never find you


Las luces alumbraban el camino que llevaba al Donnafugata Castle en Ragusa, hermosas y brillantes indicaban el camino para los invitados. Los mismo celebrarían no solo el arte sino la memoria de un benefactor magnánimo, Vittorio Giuliano, quien sería arrancado de este mundo sin previo aviso y sin darle a su familia la oportunidad de despedirse. Es por ello que está clara noche todo dinero obtenido, ya sea por la venta de las pinturas en exposición u otras causas, será distribuido a las varias beneficencias  a las que pertenecía este gran hombre.

Desde el camino que llevaba a la entrada se podría observar la majestuosidad del castillo, los colores arenas se unían al brillo otorgado por las luces y antorchas ubicadas por en sitios estratégicos, desde sus afueras se podía observar balcones con vistas a toda la ciudad, su ubicación le daba una visión periférica sobre todo el lugar, desde la ciudad hasta los jardines que adornaban el lugar.

Los invitados iban llegando poco a poco y eran recibidos por los cocheros  dispuesto a estacionar los autos en el espacio establecido para ello, mientras las entradas eran revisadas y ya a lo lejos se podía ver a una parte de la Familia Giuliano recibiendo a los invitados, muchos dando el pésame y otros alabando la locación donde se celebraría esta Gala Misterio. El interior del castillo era más magnifico que el exterior, se comparaba con la belleza de arte de antaño, un gran espacio para bailar en un salón y una entarimado donde varias obras de artes se ubicaban, algunas estaban en los alrededores del salón ricamente formando parte de la decoración. La música podía ser escuchada en todo el salón, una banda de jóvenes tocaba las canciones más clásicas en un versión lenta y suave.

Se podían observa los rostros cubiertos con máscaras daban una sensación de seguridad ante aquellos que deseaban una noche de ensueño, era un requerimiento para todos, incluidos los mesoneros que se movían con sigilo entre las personas. Y así dio comienzo la noche de una Gala Misterio, donde las estrellas alumbraban los laberintos en los jardines, las máscaras cubrían rostros de conocidos personajes y le daban una seguridad de no ser reconocidos… Aun.


Importante
■ Este post se ira actualizando para agregar elementos y Links Rápidos.
Moderadores de la trama: Il Padrino & Madrina. Ellos moverán tanto la trama como las minitramas.
Tipo de Vestimenta y accesorios: Vestimenta formal y una máscara. La máscara es obligatoria para todos.
■ Deben dejar que al menos una persona postee antes de responder ustedes. No monopolicemos el post entre dos personas.
■ Pueden abrir temas adjuntos a este, solo deben identificarlos con (TGM) al final del título, se ha creado el castillo para ello, pueden tanto investigar lugares que existen como inventarlos. Para eso está la vista aérea. Pero recuerde no abandonar este.
■ Recuerden especificar hacia quien se están refiriendo, ya sea en el inicio del post o poniendo en negrita el nombre de la persona.


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Mensaje por Vittoria D. Giuliano el Sáb Dic 03, 2016 11:06 pm
Interacción: Nadie
Mención: Familia Giuliano y Angela.
Vestido y otros: Vestido y Peinado & Mascara

Días antes del evento
Cuando su hermana le había informado de la Gala que harían le informo que ella tenía suficiente en su plato, así que la dejo a cargo de varias personas y con la eficiente supervisión de su madre y hermana. Ella se concentró en elegir el lugar y otros elementos, como la seguridad y quienes serían parte del catering, por lo que se olvidó de una organización sobre como serian presentadas las obras de artes y los grupos a presentarse. Con el lanzamiento de una nueva línea que involucraban  los diamantes Giuliano, la Gala venia como anillo al dedo fue entonces que tomo la oportunidad de una publicidad limpia, era su evento y no se le tendría que pagar a nadie por presentarse con los mejores amigos de las mujeres.   El evento era para su padre y su familia se había mostrado fría cuando mostro la idea, pero como Vittoria siempre había dicho “Todo los eventos son buenos para los negocios” así que lo dejo pasar y se concentró en encontrar lo que usaría Angela.

Entre todos los preparativos había logrado hacerle llegar a Adler la invitación, la información era falsa y nadie conocía la identidad detrás de la máscara, algo que le había dejado claro cuando le envió la caja, debía usar una máscara sí o sí para cubrir el rostro y no levantar sospechas o preguntas, no quería tener que lidiar con todo el desastre general , ya que, solo se estaba preparando para explicarle a Ange por que su padre estaba vivo y no había ido por ella. Esperaba que la pequeña no mencionara nada sobre los papeles, algo que era de conocimiento de la joven Weber.

18 de Diciembre|| Día de la Gala Misterio
El día había llegado y ella se encontraba en su oficina trabajando desde muy temprano, los negocios no se cerraban solos y tenía varios tratos que concluir antes de poder arreglarse. Aunque las cosas nunca salen como se planean, su madre había entrado en su oficina murmurando algo sobre que no estaba arreglada y otras cosas, su hermana Lucrezia estaba junto a ella y Trevor se reía desde la puerta mientras las mujeres la llevaban a su habitación para que se arreglara. La noche seria grandiosa si así comenzaba, nótese la ironía en lo expresado.

Un suspiro había escapado de sus labios mientras se encerraba en su habitación para empezar el proceso que le tomo alrededor de hora y media, entre peinado, maquillaje y entrar en el vestido del cual se había enamorado apenas lo vio. Angela había entrado cuando estaba lista y le dijo que se colocara los “diamantes largos, esos son bonitos”. Tomo los diamantes a los cuales se refería y se los coloco mientras tomaba su bolso de mano, intento no olvidarse de la máscara que estaban encima de la mesita de noche,, una vez que todo estaba en su lugar llamo la atención para que todos abordaran el auto preparado para la ocasión, el mismo los llevaría a Ragusa y al Donnafugata.  

El lugar se veía hermoso, eso no podía negarlo y era un trabajo que le había alabado a su hermana y madre. Luego de revisar las especificaciones que había dejado en el transcurso de la semana se tomó el tiempo de recorrer el salón, la decoración y las diversas obras de artes le daban al lugar una belleza que a su padre le hubiese encantado, saco esos pensamientos de su cabeza y se acercó a la entrada donde la familia principal estaba, los demás miembros llegarían pasada las horas. Tomo una respiración mientras ponía la mejor sonrisa para recibir a los invitados, ubicada al frente de todos y con su madre al lado derecho dejaba claro que era la nueva cabeza de la familia, y como tal debía ser educada y cortés con todos.

Que comience la noche de misterio…


Some night i look like a princess...
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Mensaje por Lucrezia A. Giuliano el Dom Dic 18, 2016 4:37 am
Al inicio le había entusiasmado hacer una Gala, siempre le habían parecido divertidas desde la primera vez que asistió a una a sus cinco años. Sus grandes ojos negros se habían enamorado al ver un mundo un tanto surrealista a lo que veía todos los días, era como ver un cuento de hadas,  grandes y hermosos vestidos, muchas sonrisas, caballeros de la vieja escuela cortejando hermosas damiselas y todo esto acompañado de hermosos escenarios en donde al cerrar los ojos podías disfrutar de las flores que adornaban el gran salón mezclado con un poco de “alcohol” y miles de perfumes, murmullos y risas.

Aunque, lo que más le llegó a su pequeño corazón fue el saber que no era simplemente una “fiesta”, si no que ese tipo de eventos tenía otros usos además de la diversión: El poder ayudar a otras personas. Su espíritu altruista sintió que había encontrado su vocación y desde ese entonces decidió seguir fervientemente los pasos de Mamá.


¡Sacaba mucho partido de ellas! tanto como una satisfacción personal al ver a todo lo que lograba con su trabajo como por lo que hacía ganar a los demás, las personas necesitadas con la caridad y el poderles darle otra oportunidad y tipo de vida, contribuir y ofrecerles una vida más digna, a los asistentes al brindarles una excelente fiesta, ya era cosa propia si asistían por las relaciones públicas o por el simple hecho de disfrutar de la fiesta pero lo que más le interesaba, es que podía contribuir un poco con su familia, no solamente siendo la pequeña princesa de mamá si no que ella iba a lo grande, le daba otra imagen a los Giuliano a la sociedad, sentía que era su deber mostrar la cara que ella conocía de su familia. A veces se debatía mucho internamente si lo que realmente hacía era poner por debajo del tapete las atrocidades que todos murmuraban que su padre cometía, en otras ocasiones si se estaba metiendo en un papel de “Santa” queriendo limpiar un poco los pecados, y lamentablemente, últimamente estas ideas habían alquilado una alcoba en sus pensamientos.

Para ser honestos, esto y otras cosas más se habían apoderado de su cabeza, lo cual la hacían sentir depresiva.

Pero no iba a dejar que ese sentimiento le ganase, esto lo hacía por su padre, quería que todos lo recordaran como la gran persona que era, no el Don, no el gran criminal jefe de una gran organización, su deseo era grabar en cada mente que él, Don Vittorio, había sido un padre ejemplar, que había ayudado a muchas personas…

Y era justo lo que iba a hacer al momento de presentarse frente a todos. Volteó hacía abajo desde el segundo piso, ya había una buena multitud para la hora que era pero esperaba a que su hermana saliera para por fin dar inicio oficialmente a la Gala.
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Mensaje por Natasha Sanguinetti el Dom Dic 18, 2016 11:17 pm
Interacción: Nadie
Mención: Familia Baglialli.
Vestido y otros: Vestido & Mascara


Natasha se encontraba observando a través de la ventanilla del automóvil, su reflejo le devolvía la mirada. Su rostro estaba sereno y sus ojos no se posaban en nada en particular a simple vista se veía como alguien aburrida no consciente de su entorno pero era todo lo contrario, Natasha sabia exactamente lo que ocurría a su alrededor, ella no estaba muy contenta con la reunión a la que estaban asistiendo, principalmente porque no había tenido acceso al interior del lugar antes de la llegada de Antoine y por supuesto su Don no seria el único que estaría presente, estaba segura que los jefes de las otras familias estarían presentes también. Un infierno. Un verdadero dolor en su firme zona trasera. Natasha en los momentos en que lo encontró a solas intento hablar con Antoine para convencerlo de no asistir pero se había negado en rotundo. Natasha corto la comunicación que tenia con uno de los soldados de la familia a través del comunicador que se había colocado en el oído, estaba asegurándose que las cosas se desarrollaran sin ningún tipo de problemas y que cada uno sabia exactamente cual seria su rol esta noche. Sonrió ligeramente con satisfacción, nada estaba fuera de lugar y todo estaba según las indicaciones que había dado el Don. No seria aceptable que fuera de otra manera. Las ordenes de Antoine eran ley. La familia Baglialli esta noche iría a una Gala en el Donnafugata Castle en Ragusa, un evento realizado en memoria de Don Vittorio Giuliano, quien falleció recientemente. Según las fuentes de Natasha ahora quien ocupaba el cargo de Don era su hija Vittoria Giuliano, y por lo que ella sabia todo el dinero obtenido en la venta del arte que seria expuesto además de los donativos seria distribuido a las varias beneficencias a las que pertenecía el difunto Don Vittorio, en la humilde opinión de Natasha era como sacarte dinero de un bolsillo para ponerlo en el otro, si lo pensaba bien tenia gracia todo aquello, pero eso no era asunto de ella, eran los negocios de los Giuliano y no tenían nada que ver con los Baglialli. Natasha solo le importaba el beneficio que podría obtener un hombre y ese hombre era Antoine Baglialli.

Antoine había recibido la invitación hace unos días y no dudo en lo absoluto cuando acepto ir al evento, las palabras para Natasha habían sido que la familia Baglialli debía ir a ofrecer sus respetos, que seria una descortesía no presentarse en la gala luego de recibir la invitación y que no había motivo para dar a entender que podría haber cierto disgusto entre las familias. Basura. Nunca había entendido muy bien la diplomacia con la que se trataban las familias, ella era el tipo de mujer que prefería disparar y luego preguntar, sin embargo Antoine a pesar de ser explosivo en algunas situaciones cuando hablaba del antiguo Don de los Giuliano en su voz había cierto tono de respeto, nunca habían sido levantadas las banderas de guerra entre las familias, siempre se habían respetado los territorios y los negocios de cada una de las dos familias, pero no eran amigos entre sí aunque tampoco enemigos, Antoine dijo una vez luego de reunirse con el difunto Don Vittorio que el hombre le había parecido  astuto y sagaz a pesar de su edad, y eso era un cumplido viniendo de Antoine, en ese momento le había sorprendido y desde esa vez había tenido el mismo matiz de respeto en el tono de voz. Natasha supuso que lo veía como un contrincante contra el cual podía medirse y el cual respetaba de cierta forma, por ende no argumento absolutamente nada cuando Antoine se rehuso a cambiar de idea y había decretado que la familia Baglialli asistiría al evento, ella se había limitado a cabecear aceptando las ordenes antes de comenzar a preparar todo para la salida.

Natasha suspiro audiblemente antes de fijar su atención con mas detalle en su reflejo, esa noche lucia muy diferente a como era su costumbre. Ella había planificado las cosas para diversos escenarios que pudieran presentarse esa noche, pero lo único que no había anticipado y estaba a punto de darse una patada por ello, era por los paquetes que se encontró sobre su cama esa noche. Antoine no le había mencionado nada sobre eso sino hasta hace unas horas y Gemma por obvias razones tampoco saco el tema a colación, ni siquiera Cheriseé había mencionado nada que la hiciera sospechar. Se había acercado a esos paquetes como si estos fueran a estallar en cualquier momento, lo había sabido desde que puso un pie en su habitación, visto que su closet había sido vaciado y los paquetes sobre su cama. Motín. Confabulación. Eso es lo que fue aquello. Le habían dado un vestido. Su intención no era usar otra cosa que su usual uniforme si es que Antoine la quería a su lado para ese evento, pero no había pensado ponerse algo parecido a lo que estaba usando en ese momento. Natasha bajo la vista por su cuerpo admirando el vestido, no podía negar que era hermoso, exquisito, pero eso no quería decir que le encantara la idea, la falda no le permitiría moverse facilmente si necesitaba proteger a Antoine de alguna cosa. Natasha se había resignado a ponerse el vestido debido a que Antoine le dijo que la quería en el evento y que debía asistir con un vestido, sin embargo no renuncio a ir armada, era un pequeño arsenal andante, se las había ingeniado para ocultar sus armas.

Se llevo una mano a su oído cuando escucho hablar a uno de los hombres a través del aparato. Alguien había visto a la hermana de Gemma por las inmediaciones del castillo. Esa mujer era como la peste, debía haberla matado mucho antes, ahora se estaba convirtiendo en algo molesto, esperaba que Gemma resolviera el asunto o ella se encargaría -. Vuelve a revisar, no creo en las casualidades... -. Natasha corto la comunicación y comenzó a darle vueltas en la cabeza al pequeño inconveniente que se había presentado, cuando una voz la saco de sus pensamientos girándose hacia el responsable de aquella voz -. Tasha ¿Por qué estas tan nerviosa? -. Antoine la miraba curioso desde su asiento. Estaba en una posición relajado y tranquilo mientras la observaba a ella con Gemma sentada a su lado -. La familia Giuliano por lo que se observa cuenta con un excelente equipo de seguridad. Es un evento a la memoria del antiguo Don Vittorio Giuliano, la familia no aceptaria que algo estropeara la noche, todos saben eso. Pero estos son los viajes que odio. Gente desconocida. Mascaras sobre los rostros. Lugares a los que no tuve acceso con antelación -. Natasha hablo en un tono tranquilo y suave sin apartar los ojos del rostro de Antoine, los tres estaban sentados en la parte de atrás del vehículo, mientras que en un segundo vehículo se encontraban Cheriseé, Delko, Jethro, dos vehículos les iban cubriendo por delante y detrás, a pesar de toda la seguridad no se sentía muy cómoda -. ¿Seguro que no puedo disuadirle, mi Don? -. Natasha hablo en un tono formal y suave concentrando su mirada en Antoine, no quería que estuviera en peligro en ningún momento, pero él ignoraba aquello, se quería molestar con él pero le era imposible, adoraba demasiado a ese hombre, por lo que quedaba en sus manos mantenerlo vivo y eso es lo que haría -. Es un acto benéfico en honor al antiguo Don de la familia Giuliano. Seria descortés no asistir al evento -. Antoine hizo un gesto con la mano para quitar importancia al asunto al tiempo que se negaba. Natasha suspiro pesadamente ya sabia que aquella seria su respuesta pero quiso volver a intentarlo, si Antoine quería asistir era su trabajo que llegara seguro y saliera de la misma forma -. Me he pasado la noche hablando con el Caporegime que esta aquí en Ragusa. Los hombres están en el perímetro del Donnafugata mientras que los otros entraran con nosotros... -. Natasha hablo en un tono suave transmitiendo la información a su Don pero se detuvo cuando Antoine levanto levemente la mano pidiendo silencio -. Te sigo notando preocupada, Tasha -. Antoine hablo suavemente manteniendo su mirada cautiva, algo se calentó dentro de su corazón al percibir ese tono en su voz y escuchar el diminutivo de su nombre salir de sus labios. El enfado que podría quedar dentro de ella se fue en un parpadeo -. Los Giuliano estarán muy ocupados esta noche. Posiblemente las cinco grandes familias estén todas presentes esta noche, si me disculpa la expresión es una cagada en potencia... Mi Don -. Natasha inclino brevemente la cabeza sin apartar la mirada de Antoine tras expresar con sinceridad lo que pensaba -. No me preocupo y tu tampoco deberías, lo conseguirás -. Antoine sonrió divertido ante su expresión, no era que no se tomara sus palabras enserio simplemente le causaba gracia las pocas veces que veía las explosiones en la serena Natasha  -. Siempre lo hago, mi Don -. Natasha asintió con la cabeza, con una sensación de calidez debido a la confianza que tenia su querido Antoine en ella, no lo defraudaría. Deslizo la mirada desde Antoine hasta posarla en Gemma -. Me han informado que su hermana fue vista cerca de las inmediaciones...  cuando los hombres se acercaron a indagar no encontraron rastro de ella, sin embargo están advertidos de que si la ven la atrapen con vida para que pueda platicar con ella a gusto -. Natasha hablo con suavidad, estaba segura que Gemma haría todo menos tener una conversación normal con su hermana, esperaba que se llevara a cabo esa platica lo mas pronto posible, el tener a esa mujer dando vueltas alrededor de Antoine la ponía de los nervios.

Natasha observo a través del cristal la imponente imagen que se alzaba frente a ella, el Donnafugata Castle era precioso. Mientras ascendían por el camino que llevaba a la entrada la majestuosidad del lugar te impedía apartar los ojos, estaba perfectamente iluminado por las luces y antorchas que le daban una apariencia misteriosa y elegante al lugar, con unos maravillosos jardines que adornaban el castillo. Tuvieron que esperar un poco mientras llegaban a la entrada debido a la fila de autos que estaban delante de ellos, el tiempo paso rápido ya que los cocheros realizaban un trabajo eficiente y despachaban rápidamente los autos de los invitados, mientras esperaban su turno procedieron a colocarse las mascaras, menos Antoine. Llego el turno de ellos por lo que cuando el coche se apeo frente al castillo los jóvenes se apresuraron en abrir las puertas. Natasha descendió del vehículo y observo con cuidado su alrededor, se acomodo el vestido y procedió a acercarse a su Don, quien esperaba que bajara familia. Antoine dirigió su mirada hacia Natasha y ella contuvo el aliento mientras Antoine la observaba. Esperaba. Ella solo se mantuvo en la espera -. Te ves muy bien en ese vestido, me gusta como te queda -. Antoine sonrió ligeramente. Natasha se ilumino por dentro -. Le agradezco el cumplido, mi Don... -. Natasha sonrió alegre y hablo en un tono suave mientras observaba a la pareja. Gemma se llevaba el merito de su apariencia después de todo estaba segura que ella tenia algo que ver en todo el asunto del vestido. Antoine le ofreció el brazo a Gemma luego de que esta descendiera del vehículo, intercambiando con ella una mirada que decía muchas cosas, una mirada que solo le pertenecía a Gemma. Su querida amiga Gemma lucia preciosa en su vestido, imponente y despampanante, pero Antoine quitaba el aliento, Natasha sintió el orgullo llenar su pecho, su Don se veía fantástico en su traje. Elegante. Guapo. Sexy. Natasha sonrió orgullosa y se acerco su otro lado -. Mi Don, la familia Giuliano al final de las escaleras frente a la entrada... la joven que se encuentra al frente es el nuevo Don de la familia, la hija mayor de Don Vittorio Giuliano. Vittoria Giuliano -. Natasha hablo en un tono bajo a Antoine para que solo este lograra oírle. Antoine asintió tranquilamente y paso la vista por la familia antes de girarse hacia Gemma y cruzar unas palabras.

A través de su mascara Natasha observo la larga fila de autos y nuevamente las escaleras, la familia Baglialli se estaba tomando su tiempo debido a la nueva discusión que estaban teniendo Delko y Cheriseé. Para el gusto de Natasha el joven era demasiado sobreprotector con su hermana, al parecer quería que siguiera unas instrucciones sobre con quien bailar en la fiesta y este esperaba que su hermana las acatara. Que ingenuo de su parte. Un vehículo llamo su atención y Natasha volvió a acercarse a Antoine -. Mi Don, la familia De Molinari esta presente... tercer auto a su derecha, aun no veo la presencia de la familia Ardizzi y los Di Salvo... -.  Antoine asintió nuevamente pero no hizo movimiento alguno de reconocimiento hacia los autos, seria grosero, sino que continuo manteniendo el rostro relajado mientras le daba un comentario a su esposa quien termino de hablar con sus hijos. Natasha se llevo la mano hacia su oreja y frunció el ceño no le agradaba mucho lo que escuchaba. Antoine se percato de su expresión y se giro hacia ella para preguntarle el motivo -. La Legge... Están apostados cerca, al parecer esperan conseguir algo. ¿Desea usted que me haga cargo, mi Don? -. Natasha hablo suavemente y se quedo con la mirada fija en sus ojos a la espera de su respuesta -. La calle no me pertenece, por lo que no podemos hacer nada si ellos quieren pasarse la noche allí de pie -. Antoine agito la mano para restarle importancia al asunto. Natasha asintió mientras procedía a dar unas indicaciones a su grupo. A su alrededor la gente se movía saludándose entre ellos o dirigiéndose directamente hacia la entrada del castillo donde eran revisadas las invitaciones y luego serian recibidos por la Familia Giuliano. La música lenta y suave podía ser levemente escuchada a través de las ventanas. Por fin la familia estaba lista para comenzar a ascender por las escalera



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Mensaje por V. Cheriseé Baglialli el Mar Dic 20, 2016 8:52 pm
Interacción: Delko como pnj.
Mención: Familia Baglialli y Natasha.
Outfit: Antifaz, Vestido, Peinado y Maquillaje.

Las galas, era algo que a Cheriseé le encantaban, trajes de noches, fantasía, máscaras, glamour, bailes… A la pelicobriza le encantaban las fiestas en general y cuando contaban con todo lo antes mencionado era la primera en querer ir, aunque normalmente si tenían que ver con su familia, como lo era en la mayoría de las ocasiones, ocurría que simplemente la trataban por su apellido, interés y respeto falso al alcance de su mano, esto dañaba un poco el panorama, sin embargo, al tener una máscara ayudaba un poco a disimular quien era, si no se daban cuenta de a qué familia pertenecía una vez entrara al enorme castillo donde se celebraría la gala rodeada de guardias y el resto de su familia, quienes no eran nada disimulados y nunca lo serian.

Gracias a dicha fiesta, en la habitación de la menor de los Baglialli parecía que había pasado un huracán, estaba completamente hecha un desastre y se podía escuchar gente entrando y saliendo, así como voces hablando una sobre otras, esto había comenzado desde la mañana cuando se había despertado y había ido a buscar a su madre para comenzar a arreglarse, tenían todo un equipo de expertos para ayudarlas a estar perfectas y debían comenzar desde bien temprano para estar listas a tiempo, no podían llegar tarde por más que Cherry pensara que a la perfección no se le pudiera apurar. Había estado la última semana buscando el vestido perfecto junto a su mejor amiga y había logrado encontrar el indicado, incluso ayudo a su madre y junto a su progenitora había dado con el vestido para Natasha, había estado más emocionada por comprar el suyo que por el propio, moría por verla con el puesto y hubiera querido grabar su cara al recibirlo, ella misma había dejado la caja con el mismo y el resto de los accesorios en la cama de la mujer.

Ya era la hora, Cheriseé dio el ultimo toque de pintura a sus labios mientras escuchaba que tocaban la puerta, Jethro la miraba divertida y la apuraba con la mirada, la menor sonrió rodando los ojos, le lanzó un beso y agarró su antifaz, se lo puso con delicadeza de no dañar su peinado y siguió a su guapo hermano hacia el carro que los esperaba para partir, irían justo detrás de sus padres y rodeados de seguridad, como siempre que viajaban todos juntos.

El camino fue tranquilo, Jethro miraba a sus dos hermanos discutir, Delko había roto el ameno silencio de vehículo con una estúpida idea según Cherry, el chico había comenzado a decirle que debía estar atenta, que no se podía separar de ninguno de ellos dos, y que todo aquel con quien quisiera bailar e incluso hablar debía pasar por ellos dos primero. Basta decir que la ojiazul había pegado el grito en el cielo al escucharlo, él no tenía ningún derecho en ordenarle nada de eso, ella bailaría y hablaría con quien quisiera, el mayor comenzó con su perfecta excusa según el: Estarían rodeados de todas las familias mafiosas de la ciudad y debían estar atentos, todos tendrían máscaras y no los reconocerían. Cher solo había bufado, claro que ella sabía eso, tenía amigas entre esas familias, además, se suponía que nadie sabía de sus implicaciones en la mafia y ella no podía andar renegando de nadie o tumbaría su tapadera, por lo que fulmino con la mirada a su hermano y siguieron discutiendo todo el camino, mareando a Jethro quien estaba en el medio sin decir nada, no fueran a meterlo en el asunto.

El auto por fin se detuvo, ambos hermanos se bajaron seguidos del mediano de los tres, los dos aun discutiendo — Yo sé lo que hago, por algo llegue donde estoy hoy, no me subestimes, y déjame en paz, si papá no me ha dicho nada no tienes que venir tu a hacerlo — Terminó por callarlo y caminó hacia sus padres, siguiéndolos para poder entrar al hermoso castillo, su hermano solo le colmaba la paciencia y no quería dirigirle la palabra en toda la noche, y la semana… Le sonrió a sus padres y a Natasha sonriendo emocionada por lo bien que se veía la mujer con el atuendo elegido por su madre y ella, y a continuación agarró el brazo de Jethro, sintiendo a Delko ponerse a su otro lado para bajar juntos al escalera que los llevaría a la espaciosa sala de baile.


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Mensaje por Antoine D. Baglialli el Mar Dic 20, 2016 10:10 pm
Interacción con Gemma, Natasha, Chery & Vittoria

Observó a su alrededor, a pesar de las otras familias enemigas Antoine se encontraba tranquilo e intentaba que Natasha también lo estuviera. Sin duda, aquel sitio era digno de un Giuliano y seguramente el viejo estaría orgulloso de su sucesor por tal evento. Después de varios halagos, acomodó su lazo y la rosa que llevaba en su lado izquierdo. Dentro del traje llevaba su walther ppk con el silenciador incluido, llevaba un reloj de oro en su muñeca izquierdo como solía ser la mayoría de las veces y un peinado elegante que lo hacía relucir aún más con la iluminación de las luces y velas. Su mano derecha iba entrecruzada con la de su esposa, él no tenía quejas sobre la pequeña Sanguinetti porque hacia un trabajo eficaz y cumplía cada orden que se le emanaba. El ambiente a pesar de estar tenso se notaba alegre, si bien lo de las máscaras le parecía una total calamidad para el difunto y por lo cual no aceptaría Baglialli una máscara. Antes de ingresar y que llegaron a sus hijos —Mantengámonos bajo perfil, per favore —aventuró, recordando que esa debía ser la principal razón y aunque fuera enemigo debía entenderlo porque formaba parte del código de honor que aprendió de su padre Enzo.
 
No tardaron más de un par de minutos llegar sus tres hijos, caminaron con esa actitud que los caracterizaba y desde lejos su padre no dudo en dibujar una grata sonrisa mientras se cruzaba de brazos. Al tenerlos cerca le hizo seña a Cheriseé que se acercará hasta él y luego de depositar un beso en cada mejilla de la pequeña Baglialli —¿Cuándo fuiste contratada en el Lussuria Note que no me enteré? —susurró al arquear la ceja izquierda y señalar aquel vestido que dejaba ver mucho para su gusto, ni siquiera las mujeres en aquel burdel usaban tales vestidos. Quizás era un poco exagerado, pero Cheriseé es su pequeña hija y como buen padre debía aconsejarla. —Estamos todos, creo que podemos entrar —comentó con voz aguda —. Recuerden darle el sentido pésame a la familia Giuliano —ordenó para tomar de la mano a su esposa y marcar el paso  hasta la entrada donde la hija del difunto Vittorio estaba haciendo la recepción.
 

Si lo externo le había parecido hermoso, el interior era espectacular, el color magnifico, las luces haciendo brillar aún más a cada ciudadano con su presencia y las obras de artes una total maravilla. Giró hacia su esposa —Se han lucido —murmuró con cierta seguridad a lo que decía. Una vez subieron las escaleras para dar a la entrada al salón visualizó a la señorita Lavinia y su hija Vittoria, por las posiciones pudo comprender velozmente que sería la pequeña Vittoria quien tomará el cargo que había dejado su padre. Por un momento sintió decepción por esa decisión y que no haya sido la esposa del difunto aunque no quería juzgar porque pensó que se podría beneficiar de ello. Antoine saludó primeramente a la esposa del difunto Don, tomándole la mano y dándole un leve beso en el dorso de la mano Le mie condoglianze alla sua famiglia —comentó para lamentarse por el notable hecho de la pérdida de su pareja. Por último se dirigió hasta Vittoria Giuliano, no la había visto desde hace años y solamente le esbozó una sonrisa —Gracias por la invitación, signora —saludó de manera breve para mirarla a los ojos como si aquello fuera más una confrontación que presentación.


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Mensaje por Vittoria D. Giuliano el Mar Dic 20, 2016 11:38 pm
Interacción: Los Baglialli & Natasha
Vestido y otros: Vestido y Peinado & Mascara

Donnafugata Castle, el lugar se extendía hermoso y Escondido entre montañas, aun así su madre parecía no estar feliz con algunos arreglos que se habían realizado, y aunque no lo demostraba totalmente las breves palabras que había pronunciado lo dejaban claro — Las servilletas no están fabricadas con la misma tela — a lo que Vittoria solo había alzado una ceja ante la incredulidad por las palabras dichas, y antes de hablar sin pensar recordó que todos estaban pasando por lo mismo, el zumbido en el pecho de haber perdido a la cabeza de la familia estrellaba su avión de manera distinta en todos. Así que se calmó y volvió a saludar a las personas que entrabas al Salón en ese instante — Lo discutiré con nuestra organizadora… Seguro encontrara la solución ante las servilletas —las palabras fueron solo un susurro mientras las personas entraban y se ubicaban en la mesa de su agrado.

— Angela por favor, Mio Dio, non si può stare tranquillo la voz de su madre la había sacado de la conversación que tenía con uno de los inversionistas de Empresas Giuliano, la mujer eventualmente la mataría, la amaba como una hija ama a su madre pero esa noche estaba más nerviosa que se costumbre — Angela, ve adentro por favor. Anda a jugar con los niños y sin romper nada — la sonrisa tranquila que le dedico a la pequeña y el asentimiento rápido que esta dio saco un bufido de su hermana más pequeña, a lo que decidio ignorar la presencia de la joven, que de paso sea había llegado tarde, por lo que volvió su enfoque s loa invitados. Una larga fila de “Mi sentido pésame, Condoglianze, lo siento, entre otros” llegó a todos los miembros, algunos solo se referían a Lavinia (su madre) y otros se paraban frente a ella.

Su Consigliere se había acercado a ella luego de una revisión de la seguridad del perímetro, ese había sido otro dolor de cabeza para ella, la gente pensaba que ella demasiado tonta para no asegurar la vida y otros intereses de sus invitados, por lo que había negado la visita de equipos de seguridad pertenecientes a otras familias. Así que no había tomado extraño ver a varias persona con un grupo de seguridad a su alrededor, o revisando el perímetro, lo que si le sorprendía en ese instante era el rostro serio que expresaba su persona de confianza— Hemos tenido un intento de entrada en el perímetro, ya está controlado pero no llegamos a ver el rostro — su voz fue un susurro calmado a mientras se ubicaba detrás de ella para informarle de la situación, seguidamente con un asentimiento de cabeza saludo a las personas que entraban, sabía que las personas iban a intentar entrar, conocía la posición de los Carabineris y otros agentes de la ley en las calles, no entendía cuáles eran sus razones, pero mientras no arruinaran su evento se encontraba en paz— Asegura el perímetro… Y que no se repita, no quiero nada fallando esta noche —su mirada fue un tempano de hielo dirigido hacia la persona en quien más confiaba, no quería problemas ni desastres, suficiente tenía con la tormenta que acechaba su casa.

Un par de susurros y la voz de su hermano lograron que prestara atención a la llegada de los Baglialli, ella le había informado a Lucrezia que era buena idea invitar a todas las familias, aun cuando la joven ya tenía la idea de hacerlo, pero le sorprendía que realmente se hubiesen presentado en la Gala, aun mas con las rápidas noticias de ella tomando el lugar de su padre, no muchos estaban felices con ellos, por dios varios miembros habían presentado (con clase y calma) su descontento. Pero todas las familias se mantienen unidas, y así era la de ella, uso los minutos que le tomaba a la familia llegara hasta donde estaban ellos para observar a cada integrante, lo que más llamo la atención fue la falta de una máscara en el señor Baglialli. Su esposa ubicada a su lado lucia hermosa y nadie podía negar, siempre había pensado que la mujer tenía algo que atraía las miradas, lo que le sorprendió un poco fue la presencia de otra persona, una mujer que luego pudo reconocer como Natasha Sanguinetti, una sonrisa ladina se coló en su rostro al verla en un vestido en el que nunca esperaría verla.  Su atención luego regreso al hombre que se acercaba a su madre, Antoine Baglialli, la confianza y el porte natural que recordaba era lo usado para dirigirse a la mujer, eran varios los años que habían pasado desde la última vez que lo vio pero tenía una buena memoria para los rostros.

— Grazie. Benvenuti al Gala in suo onore— habían sido las palabras de Lavinia para con Antoine Baglialli, una sonrisa había cruzado su rostro pero de la misma forma en la que llego se retiró. Los siguientes miembros en la fila se habian acercado igual a darle el pésame a Lavinia, mientras  el hombre se había quedado frente a Vitto, podía intuir claramente que era más alto que ella por unos buenos centímetros, quizás unos 20 o más.  El asentimiento que le había dado Delko Baglialli junto con esa mirada de calma le revolvió el estómago, él ya había entrado a la Gala junto con su hermano dejando a los restantes miembros esperando por Antoine.

Cuando las palabras fueron pronunciadas y las miradas intercambiadas no cabía duda que solo tenían una manera de ser interpretadas, aun asi decidió tomar la salida “divertida” a ella— Agradecemos su presencia en la Gala. ¿Desea que mi personal encuentre una máscara adecuada para usted? Puede ser una roja que combine con la hermosa rosa en su traje[/i] —su tono de voz tuvo un leve tono sarcástico que se fue perdiendo hasta solo ser una amabilidad leve, todo acompañado con la mejor de las sonrisas y sin apartar su vista del hombre. Al parecer tenía una noche larga con los Don presentes, si la imagen de otras familias acercándose era cierta, pero prefería enfocarse en uno a la vez y el primero era el Señor Baglialli.


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Mensaje por Gemma Baglialli el Miér Dic 21, 2016 1:50 pm
Interacción: Familia Baglialli, Natasha, Familia Guiliano.
Outfit: Vestido - Mascara

Las calles de Sicilia, a esas horas como siempre se encontraban llenas de vida, la época navideña se apreciaba en las decoraciones y el espíritu que evocaba la estación se denotaba en los transeúntes, algo que Gemma consideraba infantil, quizás porque era de las mujeres en que tenia mayores prioridades que perder el tiempo en festividades que suelen ser tan pasajeras como el mismo mes, sin embargo no podía negar que la época era propicia para celebrar algunas galas que podrían tener Beneficios importantes, sonrió ligeramente ante la ironía de la situación, pues en aquellos momentos se encontraba rumbo a una de ellas, ciertamente estaba ligeramente sorprendida cuando la invitación llego a sus manos, probablemente cortesía de la Donna, puesto que la viuda Guiliano y ella tenían cierta enemistad, debido a circunstancias del pasado –Una mujer rencorosa- susurro para ella misma con burla, tan bajo que solo quien tuviera un oído muy fino podría escucharla, y quizás por ello mismo acepto sin pensarlo dos veces, porque Gemma adoraba poner en aprietos a quienes incomodaba su presencia, era una especie de terapia de la risa, la tortura psicología era algo que le encantaba aplicar en cualquier circunstancia y no perdería la oportunidad de hacer uso de ella, aunque por supuesto la joven Vittoria no tenía la culpa, pero Lavinia era otro caso, con el carácter que se gastaba sería sumamente fácil.  

El suave movimiento del carro le indico que estaba por llegar a Donnafugata Castle, la residencia Guiliano y donde se llevaría a cabo la gala en honor al fallecido Don de la famiglia, el sutil cambio de posición de su esposo, le hizo dirigir la mirada hacia él con apreciación, sin lugar a dudas era un hombre con la elegancia impregnada en la sangre, le sonrió como solo lo haría hacia él, con el amor y el respeto que le tenía y que era reciproco, las palabras sobraban entre ambos, una simple mirada era suficiente para transmitir lo que deseaban, ella misma se acomodo, observo la mascará en sus manos con una ceja alzada, no le veía caso usar aquella mascara para ocultar su identidad, sin embargo podría ser interesante y lucrativo, aunque sonrió divertida al ver como su esposo se negaba a usar una, típico de su mio marito, se coloco el implemente en su rostro ocultando parcialmente su cara y dejando el anonimato al frente, por supuesto al estar con su esposo era más que evidente quien era, pero la noche era larga y siempre se podría encontrar personas que no fueran tan astutas como ella.

Mientras su esposo y Natasha hablaban, Gemma se mantuvo en silencio, no porque no supiera que decir por el contrario tenía algunas contramedidas, sin embargo no tenia relevancia su intervención, si bien odiaba que la interrumpieran, tampoco le agradaba ser ella quien lo hiciera, el traje de su amiga era como bien había pensado que le quedaría, perfecto, Natasha era una mujer hermosa, aunque solía tener cierta preferencia por la comodidad que le permitía algunas vestimentas, por lo que estaba segura, que usar aquel vestido, no era de su agrado aunque le favoreciera, pensaba hacerle algún comentario al terminar de hablar de la seguridad con su esposo, sin embargo al escuchar sobre su hermana no pudo evitar suspirar –no me sorprende, empieza a estar desesperaba, cualquier movimiento que tengas de ella, házmelo saber-  hablo con voz firme propio de la esposo del don –no pretendo que por sus planes, deje en mala posición a la famiglia, por consiguiente, se actuara en consecuencia de sus actos- agregó con una mirada fría y sin emociones, Gemma dictaba de ser la típica esposa, y jamás lo iba a ser –una conversación entre hermanas funcionará- culmino sin preocupación alguna.

Con ayuda su esposo, bajaron de la limosina, la ligera brisa fría, producto de la temporada, acobijo a Gemma con agrado, caminaron con la elegancia presente, sus hijos salieron pocos minutos después de la otra limosina que se encontraba detrás de ellos y juntos iniciaron su recorrido observo a sus hijos eran la elegancia en persona, sin lugar a dudas Delko y Jethro tenían el encanto de ambas familias, no podría estar más orgullosa de lo que representaban, y por supuesto su pequeña rebelde, su hija menor ya era toda una mujer, su vestimenta y actitudes eran muestra de ello, muchos podrían crecer que Cheriseé era solo una chica alocada, infantil, una niña de papá, pero Gemma conocía a la perfección a su retoño y podía dar fe que era una joven con tanta inteligencia y astucia como lo fue ella muchos años atrás, no por nada muchos decían que ambas eran muy parecidas, pero no solo físicamente, aunque solo pocos podían afirmar aquello –su hermana sabe cuidarse, espero que sepan comportarse, las escenas están fuera de cuestión- hablo con voz firme pero maternal, no tenía planeado que la familia Baglialli resaltará de aquella forma y sabia que por proteger a su hermana, sus hijos podían llegar a ser un poco obtusos, la cautela nunca estaba demás, ella misma lo tenía presente, pero aquella no tendría que ser una excusa para evitar que su hija disfrutará de un evento, le guiño un ojo, pues ella se encargaría de mantener a raya a los dos si querían pasarse de listo.

Negó con la cabeza al ver en la mirada de su esposo lo que pensaba de la vestimenta, estaba segura que Antoine le diría algo–amore mio, es solo un vestido-  hablo con voz aterciopelada y una sonrisa ligera, sabía que la vestimenta de su hija dejaba al descubierto mucha piel, pero en los lugares precisos era la elegancia en persona –se ve sumamente hermosa- continuo con apreciación, jamás hubiera dejado que su hija saliera con algo que no aprobara, lo cual nunca pasaba, pues los gustos de ambas solian tener mucho en común. En las inmediaciones del castillo, Natasha junto a sus subordinados contralaban los alrededores, como siempre su querida amiga era muy precavida y lo sabia apreciar, jamás ponía en tela de juicio sus acciones aunque solía burlarse de lo extremista que podía llegar a ser, sin embargo en aquella ocasión lo amerita, demasiadas famiglias juntas nunca traían nada bueno y por ello aunque no se podía apreciar Gemma tenía muy bien guardado entre su vestido, su arma favorita, jamás salía sin ella y no pretendía iniciar ese día.  

Se acercaron a Lavinia y Vittoria, sabía que la mujer no le agradaba su presencia podía observarse, aunque como toda esposa de Don, sabia como ocultarlo, espero que su esposo hablará para saludar con cordialidad –Sra Guiliano, un placer verla nuevamente, aunque las circunstancia no serán las adecuadas-  su suave voz, se pudo apreciar en la entrada del castillo –mis condolencias-  continuo, mientras sus ojos brillaron con burla probando en la mujer cierta tensión, llevo su mirada hacia la joven Donna –querida, lamento la perdida-   agregó con cierta amabilidad, la pequeña niña que recordaba años atrás había cambiado para ser una joven muy hermosa, ciertamente tenia curiosidad por saber cómo maneja el rol que tomo por su padre, hoy sería una primera muestra de ello, aunque ciertamente encontró sumamente divertido el cómo le hablo a su esposo, después de todo había que tener agallas para ello y se pregunto si estaba dispuesta a recibir la misma munición o más de la lanzada.


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Mensaje por Antoine D. Baglialli el Miér Dic 21, 2016 2:46 pm
Interacción con Vittoria

Las palabras de su esposa sobre su hija fueron tan sinceras como él lo iba hacer en ese instante con la nueva Donna Giuliano, las comisura de su labio se elevaron formando una alegría un tanto sarcástica en su rostro y en otro momento fuera respondido con la misma ironía con el que fue formulada la pregunta, pero luego de que su esposa hablará el Don hizo un movimiento de negación con su cabeza —No, grazie —contestó a secas —. Todos y cada uno de los presentes en esta Gala deben saber quién es el nuevo Capo di tutti capi, por tal motivo no puedo ocultar mi rostro —finalizó con voz autoritaria. Antoine se estaba catalogando jefe de jefes por su propia voluntad y los demás Don de las otras famiglias debían saberlo, era momento de vociferar quién era el jefe y si fuera posible alardear de ello.
 
Antes de recibir una respuesta, borró su antigua sonrisa —Creo que debo volverme a presentar ante usted —anunció con seguridad —. Para usted señorita Vittoria, soy el Capo di tutti capi, Don Antoine Delko Baglialli y que no se le olvide, per favore —Eso había sido una presentación audaz, limpia, eficaz y hasta honrada desde su perspectiva para que la nueva Donna supiera con quién estaba tratando. Ya no había más nada que decir o al menos para el señor Baglialli —. Si me disculpa voy a seguir mi camino y usted debe seguir recibiendo a sus invitados —culminó pasándole por un lado para ingresar al salón de baile agarrado de la mano de su esposa. Anto estaba claro que había hecho lo necesario, su respiración ni se había agitado y su pulsación estaba entre los términos normales. Los mesoneros estaba haciendo su trabajo, cada invitado tenía una mesa especificada, él se mantuvo de pie mientras le ubicaban un sitio donde tomar asiento.


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Mensaje por Vittoria D. Giuliano el Miér Dic 21, 2016 4:44 pm
Interacción: Los Baglialli y Los Di Salvo
Vestido y otros: Vestido y Peinado & Mascara


Pocas eran las personas que la conocían y se referían a ella con una confianza natural de años, y más pocas aun las que obtenían ese trato de parte de ella y entre ellas estaba Gemma Baglialli, una mujer que recordaba de pequeña y a quien su madre no tenía en gran estima, pero ¿Quién tenía la estima de su madre? Esa era la verdadera pregunta que rondaba su mente cuando veía el trato de Lavinia con otras personas, algún día lograría sacar de alguna que había ocurrido de momento se enfocó en asentir ante su pésame. Dicha mujer al igual que su hija solo se habían ganado el afecto natural que viene con ella, así que le dirigió un asentimiento a las dos con una leve sonrisa, todo para volver su rostro hacia el Señor Baglialli.

No hay duda de que lo intento, lo hizo con fuerza y casi casi lo logra, en serio casi lo hace, había ofrecido una máscara y el pobre hombre había tenido algún tipo de problema que venía con la vejez, o un lapso mental sobre ser el nuevo “Capo di tutti capi” y ubicarse por encima de todas las familias, asi que como toda persona razonable y en todos sus cabales… Se rio a carcajadas, había intentando calmar su mente para no hacerlo pero era lo más divertido que le había dicho en toda la noche, las personas que se ubicaban en la fila y las familias que bajaban de sus coches había volteado a ver a Vittoria con gestos extraños, era reconocido que Antoine Baglialli no era un cómico en potencia y que ella se estuviera riendo atrajo la atención, su madre intentaba darle la mirada más seria y transmitirle que se callara pero ella no podía.

Cuando pudo calmarse y escucho sus palabras no pudo evitar corregir como se había referido ante ella — Donna Vittoria para usted Don Baglialli, que no se le olvide a usted ese detalle — una sonrisa acompañaba su demanda sobre establecer el título que ostentaba dentro de la familia, no iba a dejar a nadie pararse sobre el mismo y menos alguien que no ostentaba nada dentro de los Giuliano — Pediría disculpas por la risa pero mi padre me enseño a no disculparme si soy sincera, me ha hecho la noche con un cargo al cual no tiene acceso. Pero está bien, hay cosas que se le olvidan a las personas de su edad… — sus palabras salieron con el más cordial tono, una sonrisa encantadora que se había mantenido del inicio, y calma. Ella no entraría en juego de poder en esa noche ni ninguna otra, él no se autoproclamaría “Jefe de Jefes” en un capricho por más poder, si quería serlo iba a tener pasa por muchos desastres antes— Disfruten de la noche, y ¿Don Baglialli? Siga haciendo ese tipo de chistes, hasta podría dedicarse a ello — no le intereso saber si el hombre había escuchado sus palabras, los otros miembros habían pasado y ella solo había asentido con la mejor sonrisa en el rostro.

Aún tenía muchos invitados que recibir y podía sentir a su madre clavarle la mirada en la yugular— ¿Ocurre algo Madre? — le había dado el rostro a su madre con una ceja alzada, la amaba pero le desconcertaba su actitud esa noche, Lavinia solo había negado y se retiró dejando espacio para que su hermano se ubicara junto a ella, respiro profundo y siguió recibiendo a los invitados, en este caso era la Familia Di Salvo, encabezadas por Don Di Salvo y quien se detuvo a dar su pésame— Mi sentido pésame hija, conocía a tu padre muy bien… Gratos recuerdos— el hombre apretó suave una de sus manos y ella muy dentro sabía que no todos eran tan gratos recuerdo, aun así asintió a él y a todos sus hijos— Muchas gracias, disfruten de la velada —la familia se dirigió al interior del salón buscando la mesa asignada para ellos y así disfrutar de la noche y las diversas obras de artes ubicadas por el lugar.


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Mensaje por Natasha Sanguinetti el Miér Dic 21, 2016 7:15 pm
Interacción: Familia Baglialli y Vittoria Giuliano
Mención: Familia Giuliano
Vestido y otros: Vestido & Mascara


Natasha se mantuvo a un lado del Don en silencio observando la interacción entre ellos y manteniendo un ojo vigilante en las personas que caminaban alrededor de Antoine para ingresar a la gala. En este momento se estaba desarrollando un pequeño drama protagonizado por la más joven de los hijos Baglialli, Natasha pensaba que Cheriseé estaba muy hermosa en su vestido, se veía elegante y estaba segura que causaría impacto en cualquiera de sus formas, pero lamentablemente a pesar de que a ella le gustará el vestido estaba dispuesta si era necesario a envolverla con un mantel o cortina lo que estuviera a su alcance en un primer momento, meterla en el coche y llevarla a que se cambiara el vestido si eso era lo que el Don ordenaba. La opinión de Cheriseé en el asunto no era irrelevante. Natasha se llevo la mano al oído para comunicarse con el chofer e informar que volverían a la mansión cuando vio a Gemma acercarse y calmar las aguas, era increíble el poder que ejercía la esposa del Don, unas palabras acertadas en el tono adecuado y la situación cambiaba a favor, Gemma había convertido eso en un arte. Natasha no tenía que preocuparse teniendo a Gemma alrededor, estaba segura que los ánimos se mantendrían tranquilos. Cuando el drama finalizó estábamos listos para continuar -. Entrando... -. Natasha se llevo la mano al comunicador en su oído y hablo en un tono bajo, solo para su oído. Se giro hacia su Don para escuchar sus palabras sobre dar el sentido pésame a la familia Giuliano. Natasha asintió con la cabeza y camino junto a la familia, no había pensado en dar el pésame a la viuda Giuliano, después de todo ella no sentía en lo absoluto la muerte del anterior Don de los Giuliano, las personas fallecían todos los días, además no era de su agrado la mujer, se creía mas que cualquier persona que estuviera a su lado, incluso de sus propios hijos. Natasha perdía los nervios cuando la mujer miraba por encima del hombro a Antoine, le costaba toda su fuerza de voluntad no arrancarle los ojos con sus propias manos. Natasha había pensado que con una leve cabezada era suficiente, pero su querido Antoine no estaría conforme con ello, tendría que darle el pésame a la viuda Giuliano.

Levantó la mirada hacia donde esperaban los Giuliano posándola en el nuevo Don de la familia. Vittoria Giuliano. La viva imagen del antiguo Don pero en versión femenina. El vestido le sentaba como un guante, se veía elegante y fuerte allí de pie saludando a todo el grupo de gente que llegaba a la gala, suponía que debía de haberse transplantado una columna de acero para aguantar todo lo se le venia encima, dentro de poco vería de que estaba hecha, dirigió la mirada hacia la viuda Giuliano y de repente el deseo de derramar sangre le recorrió el cuerpo y formar asi una hermosa alfombra roja para su querido Don. Si, no cabía duda. Natasha odiaba a Lavinia Giuliano. Tomo un espiración profunda y llevo la mirada hacia la espalda de su Don, recordó las palabras de Antoine para esta noche y sonrió ligeramente dispuesta a seguir los deseos de su adorado Don, no le importaba poner una mirada de falsa tristeza en su rostro mientras miraba a la viuda Giuliano si eso era lo que su Don quería que hiciera. Algo volvió a atraer la atención de Natasha hacia la familia Giuliano. Una persona. Su mirada fue atrapada en esa persona en concreto, sintió como si su corazón se hubiera saltado un latido antes de volver a correr a toda velocidad. Quizás debía ir al medico, lo mas probable es que tuviera problemas del corazón y de allí esos síntomas. Pensamientos tontos como querer tener un espejo a mano para mirarse cerciorarse que todo estuviera en orden comenzaron a correr por su cabeza. Se odio por ello, no le gustaba el ritmo acelerado, no le gustaba el nerviosismo, no le gustaba el pensamiento de guapo, sexy y divertido. No, No, No. Había perdido el juicio, interiormente hizo una mueca esperando que en cualquier instante la tierra se abriera y se la tragara. Allí estaba el responsable de su estrés y problemas para dormir, Natasha no era una persona que tenia problemas para conciliar el sueño pero comenzó a tenerlos. Respiro profundamente en un intento de calmar el caos en que se convirtió su mente. Su querido Don estaba presente, debía hacer el trabajo por el que respiraba lo cual era un problema, porque comenzaba a tener problemas para mantener el aire en sus pulmones. Se pateo mentalmente y fijo la mirada en un punto, específicamente en su Don. La roca que la mantenía. Su centro. Terminaron de subir las escaleras y entrarón al salón en donde esperaba la familia Giuliano para recibir a los invitados. Natasha prestó poca atención a la decoración, estaba más centrada en lo que sucedía alrededor de Antoine. Por mucho que lo intentara no podía evitar alejar la tensión fuera de su cuerpo, habían demasiados desconocidos enmascarados cerca de su Don para su gusto. Natasha se acercó conjuntamente con Antoine a los Giuliano, manteniéndose en silencio observando el intercambio de palabras que se realizaba entre ambas familias. Llego su turno para pararse frente a Lavinia Giuliano -.  Le mie condoglianze alla sua famiglia, signora Giuliano -. Natasha hablo en un tono suave y melódico con la mirada en la viuda Giuliano. Listo. Había dado el pésame e incluso habló suavemente. Sin perder mucho tiempo con ella dio media vuelta y continuo avanzando hacia la nueva Donna de la familia Giuliano, todo en ella se inmovilizo cuando su cerebro registro las palabras dichas a su querido Don. Tuvo esa sensación cuando todo a tu alrededor va en camara lenta y tu corazón se acelera. La adrenalina comenzó bombear a través de sus venas y sintió la tensión comenzar a formarse en su cuerpo. No movió ni un músculo ni demostro molestía alguna, simplemente su mirada se mantuvo en la figura sonriente y divertida de Vittoria Giuliano cuando comenzó a ver todo rojo. Rojo sangre. Vittoria Giuliano tenia una tez blanca como nieve, estaba segura que era tan suave como parecía, junto con unos ojos grandes y hermosos. Hermosa mujer. Detras de la mirada de Natasha en su mente comenzo a formar la imagen de esos lindos ojos abriéndose cada vez mas y esa perfecta boca roja abriéndose en un grito silencioso que la propia oscuridad tragaría en el momento exacto en que las manos de Natasha se cerraran en ese cuello. Apretando. Aprentando cada vez más. La sonrisa divertida que mostraba en este momento desapareceria, solo desesperacion por buscar ese aire que no llegaria. Se verían hermosas las marcas rojas de sus manos sobre esa piel tan blanca. Natasha disfrutaría cada segundo mientras veía como la luz se apagaba en los ojos de la Donna, que se estaba atreviendo a reirse de Don Antoine Baglialli. Usaría las manos, ningún arma. Solo las manos pues este era un asunto personal. Se preguntaba cuanto duraría la joven mujer. Mucho esperaba ella y deseaba que luchara cada minuto. Despúes de todo al final solo había un camino. Muerte. Natasha disfruto de ese tren de pensamiento un segundo más antes de girarse hacia su Don para ver su reacción. Esperando. Solo esperando. Este aun se encontraba hablando con la signorina Vittoria Giuliano.

Natasha estuvo atenta al intercambio entre los Don de ambas familias, no le estaba haciendo ninguna gracia el asunto pero Antoine se lo tomo bien por lo que podía observar, no le dió ningún indicio a Natasha de lo contrario. A fuerza de voluntad fue controlando poco a poco su voluble temperamento. No debía hacer un alboroto de esto, su querido Don no estaria contento. Sutilmente movió el cuello como quien tiene un ligero malestar, respiro profundo y llevo esa sed de sangre a lo profundo de su ser. Cuando estaba logro componerse la imagen de la joven Giuliano cambio en su mente, acaba de confirmar que ciertamente la Donna Giuliano se había incrustado una columna de acero con un buen par de ovarios para hablar de esa forma. Tenía astucia, valor y agallas. No iba a negarlo. En lo profundo admiro un poco el valor que tuvo. Natasha estaba segura que Vittoria Giuliano sobreviviria esta noche ante la avalancha de gente que comenzaba a llegar. La escena le recordo a un pequeño pez intentando eludir a un tiburón, y por obvias razones Antoine era el tiburón. Curiosamente el pez salio indemne. Tras escuchar la respuesta de Antoine y la actitud con la que se tomaba la situación la expresión de Natasha tras la mascara cambio, el sol volvio a brillar y todo era nuevamente magnifico. Su Don estaba contento. En los ojos de Natasha brillo el orgullo mientras veía a su Don presentarse ante la familia Giuliano. Antoine era un líder por naturaleza y lo seguiría siendo si de Natasha dependía. Se regía por un código de honor. Era astuto, galán, divertido y con ese toque cruel que resultaba encantador, eclipsaba a cualquier otro. Aunque era un criminal rudo y violento, también era un padre tierno y un esposo afectuoso. Y era esa ternura que lo convertía en una paradoja, para Natasha era un ser excepcional. Cuando su Don culminó la conversación se acerco a la joven Vittoria Giuliano, su actitud había cambiado rápidamente, despues de todo Antoine no estaba ofendido y desde su punto de vista todo estaba bien -. Le mie condoglianze, Donna Giuliano -.  Natasha mantuvo el tono suave y amable que Gemma le había ensenado a usar para este tipo de circunstancias. Era una lastima porque le caia bien la nueva Donna y esperaba no tener estar en una situación donde tuviera que matarla, sin embargo los deseos de Natasha no importaban, solo Antoine importaba. Natasha estaba dispuesta a llegar muy lejos por su Don. Natasha valoraba la astucia y el valor de la joven en no dejarse amedrentar dando un paso adelante por lo que una pequeña sonrisa cruzó su rostro -. Ánimo, Donna Giuliano. La noche es larga, no creo que se ponga peor, levante la cabeza y mantengase fuerte. Ha sobrevivido a Don Baglialli eso de por sí ya es un logro... uno menos, faltan cuatro -. Natasha hablo en un tono suave y amable, dandole una ligera sonrisa. Natasha se tomo el atrevimiento de decirle algo más que el pésame, después de todo habia logrado intercambiar palabras con su querido Antoine y sobrevivido. Había captado la atención de Natasha. Ahora Vittoria Giuliano estaba dentro de su radar, debía tener cuidado de no subestimar a la ragazza. Esta seria una de las pocas veces que se verían las caras, le deseaba suerte. Se alejo de Donna Giuliano para permitir al resto de la familia presentar sus respetos, antes de alejarse de ese lugar y sin poder evitarlo sus ojos buscaron aquel rostro y acariciarón sus rasgos. Tonta. Se repetia constantemente que obviamente ella lo hizo porque quiso asegurarse de que no apuntaba algún arma a su Don. Claro, que ese había sido el motivo de su escrutinio, ningún otro. Mentalmente se regaño por su actitud y se obligo a concentrarse, atrapo con la mirada a dos de los hombres que los acompañaban, estos inmediatamente se ubicaron cerca de los hijos del Don. Ella se mantuvo cerca de Don Antoine en la espera de ser ubicados.



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Mensaje por Lucrezia A. Giuliano el Dom Dic 25, 2016 12:57 am
- Flashback -

UN MES ANTES

- ¿Crees que sea buena idea invitar a esta señora? - Lucrezia miraba el nombre puesto en plateado. A ella en lo personal no le molestaba pero conocía muy bien a su madre, sabía que Gemma Baglialli le encrespaba la piel y el verse frente a frente hacía que toda una habitación se sintiera tensa - No son tiempos de mostrar debilidad Lucrezia - la castaña sonó dura y sus palabras tenían cierto toque de reproche - Debemos apoyar a tu hermana y al no invitar a los Baglialli es casi como declararles la guerra... - ¡Sobre todo si todas las demás familias son invitadas - La señora Giuliano daba vueltas por el despacho comentando un sin fin de consecuencias mezclados por hechos de como Gemma Baglialli era una mujer de poco fiar y de un carácter de los mil demonios . Lucrezia respiró profundo y terminó por dejar caer la cera en el sobre para después sellarlo con la estampa de la familia. Quizás era la única que conocía muy bien a su madre y sabía que el apoyar a Vittoria no era el único motivo por lo cual la familia Baglialli, a Lavinia nunca le había importado el que dirán en ciertas circunstancias, incluso en esta estaría humillando a sus "enemigos" pero decidió no seguir discutiendo por esto, hasta cierto punto tenía razón y lo mejor sería apoyar a Vittoria, aunque esto pusiese la fiesta de su padre en posición de convertirse en toda una tragedia.

Y bien así pasó el tiempo. Lucrezia era la encargada de la logística en si de la "fiesta", no del evento. Hacer contacto con todas las familias importantes, dentro y fuera del mundo de la mafia, conseguir patrocinadores, comunicarse con la prensa, el lugar, incluso tendría que lidiar con la policía si fuera necesario ya que era la única que hasta cierto punto tenía una buena relación y a ella se le daba más fácil disuadir. Su madre se encarga del lugar y la decoración a la cual no dudaba que le quedaría más que exquisita, le estaba poniendo mucho corazón a la Gala, quizá era su manera de desahogarse después de haber enviudado. El pensar esto le dibujó una mueca de tristeza, nadie pensaba al 100% en como se sentía su madre antes los hechos, ya no sería "La Señora" del Don si no la madre, perdía status y para su mala suerte, Vittoria no escuchaba su consejo.

Había conseguido con un buen amigo suyo dos cuadros de Manet que estarían en subasta, parte de las ganancias se irían a la fundación que presentarían, la cual llevaba el nombre de Don Vittorio, con el costo de las entradas más la venta y exposición de los diamantes saldrían con una gran tajada de esto.

- END FLASHBACK -


Ahora se encontraba en la tina, sumergida rodeada de gardenias. El gran día había llegado. Valentino le había enviado un vestido de la marca para que lo usará, estaba divino. Lo mismo para cada mujer de la familia, incluida Angela. tomó la toalla y salió de la tina para después mirarse en el espejo. Ultimamente no tenía buenos pensamientos, era como si de cierta forma hubiera adquirido lo tóxico de los negocios sucios y no se pudiera quitar esa sensación. Además había "otro asunto" que la tenía muy inquieta y depresiva.

Horas después ya se encontraba en la gala, por unos instantes olvidó todo y sus grandes ojos se abrían ante el maravilloso papel que había hecho su madre - ¡Me encanta mamá! - sonrió y tomó el brazo de Trévor emocionada. Bajando del carro salió corriendo, con todo y tacón para ver como había quedado finalmente el salón. Su madre no había escatimado en nada... creía que solamente vería algo así cuando alguna de las tres se casara - ¡Parece un cuento! - dio un pequeño saltito de felicidad y subió hasta donde se encontraba la subasta haber si esta todo puesto en su lugar, retirándose del resto de la familia. Faltaba un par de horas para que todo iniciase y tenía que checar sus responsabilidades.

No paso mucho tiempo cuando los invitados empezaron a llegar, Lucrezia se encontraba desde arriba de las escaleras mirando a quienes llegaban junto a Viktor, el amigo que le había conseguido los cuadros - ¿Ese de ahí no es Giancarlo Argento? Nomás lo había visto en revista, esta más guapo en persona - Lucrezia reía mientras Viktor se abanicaba aire. Su amigo era demasiado enamoradizo - Quizás lo puedas conquistar, es un baile de máscaras, todo puede pasar - alzó su copa y le dio un sorbo a su champagne mientras su amigo se carcajeaba. Después depositó su mirada abajo nuevamente y un semblante serio se posó sobre su rostro. Los Baglialli habían llegado. Era muy fácil de reconocer, sobre todo porque el Don no llevaba antifaz, aunque el cualquier lugar podría diferenciar a Gemma, le gustase a su madre o no, era una mujer que siempre levantaba miradas. Se quedó estudiando la situación, no consideraba necesario bajar ya que Vittoria se encontraba con su madre y Trévor... Trévor ya se encontraba coqueteando con en la otra punta del salón.
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Mensaje por Delko Baglialli el Dom Ene 01, 2017 2:08 am
- Despierte Jefe, jefe... - Una mano suavemente movía el hombro del Italiano tratando de hacer que abriera los ojos sin tratarlo de enfurecer - Delko, el avión va a despegar en una hora, nos tenemos que trasladar al hangar - Esto hizo fruncir la frente de Delko y con poca energía respondió - El avión despega cuando yo le diga Ray, no te preocupes - Uno de sus asistentes más confiables; Ray, un hombre de unos 37 años, calvo y demasiado pálido a pesar de haber vivido todos sus años bajo el sol italiano, suspiró  y se encogió en hombros. Acto seguido levantó la sábana térmica que envolvía a Delko haciendo que se levantará de golpe - Por el amor de Dios, ¿Cuál es tu puto problema? - demandó una respuesta con su mirada sentado sobre la cama para después ir en busca de un suéter - Carajo hombre - Delko seguía refunfuñando mientras se vestía - Si salimos de Rusia en una hora apenas y llegamos a tiempo para que ponga un pie en su casa, señor, considerando media hora extras por traslados, tráfico o cualquier impertinencia - Esto hizo tomar Delko su celular y cambiar su localización a Italia, tenía razón y su madre estaría más que furiosa si por su culpa llegasen tarde a la "Gala", si había accedido a asistir era porque le parecía demasiado divertido la idea de mirar a todas las familias en un solo lugar pero en si ese tipo de fiestas le parecían más que ridículas, todo el mundo sabe que lo mejor siempre esta en lo underground, no en donde los lentes de un fotógrafo se posan - ¿Dónde estas mis maletas? - preguntó mientras entraba al baño de la habitación - Ya están listas como ayer ordenó - le respondió Ray - Veme encargando un café como me gusta - gritó desde el baño - estaré listo en unos 10 minutos - terminó de lavarse las manos y descargó en su Celular La República para leer las noticias de Italia.  Tenía unos dos meses sin pisar el suelo de su patria pero siempre tenía que estar informado de todo para no llevarse sorpresas. Se colocó unos lentes verdes, de la misma marca de su Lacoste, unas cuantas gotas de colonia y salió directo al carro que lo transportaría.

En el camino Delko hablaba de como le había ido la noche anterior. Había asistido a una fiesta porque escuchó que iba a ir un "Colombiano" y le había llamado mucho la atención, sobre todo como estaba de moda lo de la serie de Pablo Escobar en todo Netflix pero que se había llevado la decepción más grande de su vida al encontrarse con un "gusano escuálido de charco", hijo de un federal o algo así, que era pura habladuría y que andaba ahí por las mujeres - Una verdadera pérdida de tiempo - comentaba mientras deslizaba su pulgar por su celular, haciendo unas compras - Pero la fiesta de hoy si promete mi querido Ray - y una sonrisa pícara que posó sobre su perfecta mandíbula - Sabes, tengo unos tres años sin toparme con algún Giualiano, ¿Ya habrá salido del closet el varoncito? - Rió divertido junto a sus acompañantes - Digo ya que una mujer tuvo que tomar el lugar del Don - se mofaba mientras enseñaba una foto que había salido de la familia en la prensa que había descargado - Aunque todas las mujeres están hermosas, eso que ni que - El coche se detuvo de repente indicándoles que ya habían llegado al hangar. Se subieron al Jet y Delko aprovechó para seguir durmiendo un poco, no iba a llegar a la celebración con poca ganas o con cara de trasnochado.

Pasaron un par de horas y ahora sus ojos estaban en frente de las grandes rejas que se abrían de par en par para darle la bienvenida en su mansión. Se bajó del coche y buscó a Loui para saber si había llegado su encargo, un arreglo de peonías para su madre y una rosa roja. El sirviente al asentirle le ordenó que colocara el arreglo en la recamara de su madre - La rosa la colocas en la recamara de la señorita Natasha cuando nos hayamos ido todo junto a esta nota - le susurró al oído y se adentró a su hogar. Había más movimiento de lo habitual por la Gala haciendo que rodara los ojos. Subió rápido por las escaleras y camino hasta llegar a su alcoba. El traje que le habían escogido estaba fatal aunque no culpaba a los empleados, él era demasiado quisquilloso casi como su madre pero esto simplemente lo entusiasmo más con una idea que le rondaba la cabeza - Cuando sea Don tendré un par de gemelas que asistan estas tareas e irán conmigo a todos lados - pensaba  mientras analizaba el armario de su vestidor. Tenía muchos trajes que no había usado puesto que el prefería algo casual y eran contados los eventos "de este tipo" a los que asistía, nomás iba a los que le convenían - ¡Este! - pensó mientras sacaba un traje azul grisáceo. Lo colocó sobre la cama y se dio una ducha rápida. Ray tenía razón, el tiempo y apenas y le alcanzó pero a diferencia de los demás integrantes de su familia, él era el más veloz en quedar listo. Salió al vestíbulo esperando ver a su familia; sobre todo a su adorada madre y hermana pero sus grandes ojos azules denotaron sorpresa al ver bajar a esta última, haciéndolo tragar saliva y poniendo un semblante de sorpresa en su rostro. Duró unos dos minutos sin poder articular palabra pero extendió el brazo, moviéndolo llamando a uno de los sirvientes quien no le podía entender que quería - Por el amor de Dios traed un abrigo para esta niña, tiene mas tela mi corbata que esto, Jesucristo santo My Cherry ¿Qué tienes en la cabeza? - dijo molesto y preocupado- Ahí van puro buitre viejo, de esos ancianos calvos banqueros ¡Te van a comer con los ojos! - Y todo el traslado hacia la fiesta fue así, ellos dos peleándose sobre la vestimenta de su hermana, pero es que Delko era demasiado sobre protector cuando de ella se trataba.

Al llegar finalmente trato de comportarse para no hacer enfadar a su padre ni dar una mala impresión a los demás. La primera impresión es la que cuenta y con los Giuliano en una situación tambaleante ellos tenían que aprovechar. Escuchó decir a su madre el que tenían que dar el pésame a la familia y Delko no dudo en hacerlo - Mi más sentidas condolencias, espero que el Señor los llene de pronta resignación - tomó la mano de Vittoria, quien por la posición en la que se encontraba confirmaba de que ella sería quien heredaría el negocio - Lo siento mucho de verdad - y desvió la mirada hacia la viuda Giuliano - Señora - hizo una pequeña reverencia para dedicarle "una mirada" y se adentró al castillo. No habían escatimado en nada, el derroche y la opulencia estaban en cada rincón, buscó a un mesero para tomar una copa de las charolas y por fin poder iniciar su diversión del día.
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